miércoles, 3 de febrero de 2010

Un ojo morado

Sucia, dormida con un chupete que ya no es de su edad, rendida en un carrito que ya no es de su edad.

Poco abrigada, desaliñada, la carita sucia, ladeada de cansancio y durmiendo como si el mundo ya la hubiera aniquilado. Pelo rubido desaliñado, un tanto gordita -eso me ha tranquilizado un segundo-, demasiado mayor para ir en ese carro, a esas horas por pleno centro de Madrid. Demasiado mayor para no estar en la escuela a esas horas. Y un moratón cercando su ojo izq.

La mujer que conducía el carrito era gordita -no me atrevo a decir que fuese su madre-, ojos negros, grandes. Gesto decidido y acostumbrado a vivir con dureza, rostro duro sin cercanía a la ternura que a mí me invadía según miraba a la niña en el carrito.

OJO MORADO, estampa que no me dice nada bueno.... cruzan delante de mí, se cruzan comigo en el semáforo (calle Cedaceros esquina Alcalá), y ¡no me puedo creer que la rutina se imponga tanto! Sigo andando en sentido contrario. Ellas se alejan, y acaricio en el bosillo el teléfono, tentada de llamar a la policía y darles señas de mujer y esa niña.

El ojo morado es de hace días. El ojo morado se lo ha podido hacer jugando, pero, es tan perfecto, alrededor de toda la parte inferior de ojo... y ya se le está pasando... ¡Pero a esa hora no se lleva a un niño, así, de esa manera!... debe estar en la escuela a esas horas, y si no, es que está mala y está en el médico... Mi normalidad me dice que esa niña necesita ayuda... y yo no descuelgo el teléfono. Voy justa al trabajo, son casi las doce, y no quiero llegar tarde... y si no llamo ahora a la policía para que investiguen si necesita ayuda o compruebe si soy una entrometida, si no llamo ahora será tarde... ¡Y NO LLAMO! La puta rutina. ¡Puta cobardía! ¡Puto sentido común que te dice que no puedes arreglar todo lo malo que tiene este mundo!

El puto interrogante de si es que es una madre pobre, que no tiene como mejor llevar a su hija, que vive en alguna chabola y lleva a esa niña como mejor puede y mi llamada a la policía no hará sino complicarle más la situación y también a la niña.

He elegido... he elegido no llamar. Me quedaré con el interrogante de si mi llamada pudo haber mejorado la vida de la niña o de si hice mejor no llamando... me quedaré con esa visión atroz, de su inocencia rendida bajo un ojo morado.

Si esa niña necesitaba ayuda, seré responsable, sin saberlo, de lo que le pase... me pesa ya, aunque no sea así... mi responsabilidad primera era para con ella, para con su infancia, para con su futuro, que es el mío...

¡No podemos ir por la vida chocando con esas realidades e ignorarlas! He elegido no llamar, y debí hacerlo. Hay demasiados tormentos, demasiadas culpas en la vida para buscarse más... esta cobarde que escribe se ha echado uno más a la mochila.

domingo, 31 de enero de 2010

Ilusiones, sueños, metas

Que todo son uno... mis ilusiones por llegar a conseguir mis metas, que no son otras que mis sueños... mi sueño que escribir algo más que retazos, mi sueño por hacer de mi hija un ser humano feliz y consciente de sí, mi sueño por ser intimidad y colectividad...

En la intimidad, escribir para mí, en la colectividad, hacer política para los demás... y las dos cosas quiero hacer, si soy sincera conmigo misma, las dos cosas... si he poner alguna delante, pongo la más difícil, mi anhelo desde los cuatro años... escribir... y no creo que sirva de mucho ponerla por delante porque me hace falta la conciencia colectiva que me mueve a la política para ir conociendo, aprendiendo, pensando en los demás, en mi entorno, para poder escribir, para poder interrogarme, imaginar y seguir tecleando, ensuciando mis dedos de mi otra sangre -en códigos 01 o corriendo sobre el papel-.

Sé que sirvo para las dos cosas. Sé que sirvo para lo primero y más lejano... cuando escribo para mí, sé que sirvo para política porque sé que comunico sin ni siquiera pensar en hacerlo... si soy yo...

Buenas noches me doi, Nieves Milagros Martín García. Estoy no era para otro que para tí.
(ego, sí, ¿y qué?)

sábado, 16 de enero de 2010

Y, a las 23:14 de hoy solo sé

que no sé nada... de tanto

estoy al final, o al principio... creo que al principio más grande... que yo... torbellino de vida diaria... magnifico y maldito... poesía que no lo es... por serlo más... más... facilidad... mediocridad... aires de grandeza... sueños infantiles... perseguidos... media vida... y otra media ... y a las 23:17 eyes quieren cerrarse... pecado capital de esta época... perder tiempo... durmiendo... descansar... mínimo... justo, justeza en el descansar... no sabemos descansar... y me duermo, perdiendo tiempo para perseguir mis sueños... en este blanco... pero me duermo... me voy a dormir... tibieza entre sábanas... neuronas imaginando... otro camino para encauzar los sueños... que no son sueños son... realidad... un sueño perseguido... vida es... realidad por vivida... por vivir, decisiones tras los sueños... mi realidad... mis sueños...

viernes, 15 de enero de 2010

Grito porque no puedo hacer otra cosa

además de sentirme fatal por todos esos niños que están sufriendo en Haítí mientras yo escribo estás líneas.
Tengo la imagen de un niño de dos años clavada en la mente. Lo veo con los ojos perdidos, la carita húmeda de haber pasado horas llorando, los ojos secos porque su cuerpo ya no puede ni llorar, mirando en derredor,
sin nadie...
Sin que haya nadie que le cuide, que le coja la mano, que le dé de comer, que le limpie la cara... que le abrigue, que le calme y le hable suavemente, y le abrace, y le cante para calmarle... por todo eso no me cabe la rabia en el cuerpo por saber que estoy sentada aquí mientras él está allá, mientras ellos están allá, en Haití, en tantos lugares.... muriendo en vida sin apenas haberla comenzado, no me cabe la rabia porque tantos consentimos que la desgracia se cebe con mi pequeño desgraciado de dos años, allá donde esté, aquí en mi centro...
miro hacia arriba, mi hija de dos años duerme tranquila y segura, abrigada... nanas, abrazos, sonrisas, manos que la llevan, que la guían y protegen... y pienso en él, y pienso en todos, en esa infancia robada... y es dolor, y es impotencia, y es desear que no sufran, lo único, desear...

Si consentimos el sufrimiento infantil, despreciamos el futuro, despreciamos lo mejor del ser humano porque un niño es el mejor hombre

Lloro y grito

domingo, 3 de enero de 2010

Me sentía fatal hace una hora y media

En esta vida hay que escuchar, leer, pasar por el trago de que traten con dureza... y es un regalo.
O yo lo considero así la mayor de las veces, más si quien lo hace te quiere enseñar con ello.
No obstante el trago lo pasas. Te sientes mal contigo mismo. Te sientes mal por haber fallado, si la dureza la origina algo que no hiciste bien, aún a sabiendas de que se aprender con ensayo-error, es el mejor sistema.
En mi caso se cumple esa máxima. En mi caso además se cumple que necesito un tiempo que creo es algo superior a la media. Si por eso la mayor parte de la Humanidad me ha de considerar torpe o tonta, pues sea.
Yo considero peor no reconocer mis límites. Uno de ellos es mi tiempo de aprendizaje. En realidad no sé si es más que el de los demás. No tengo muchas referencias con las que comparar. Nunca me he comparado con nadie que no fuese yo. De los demás es asunto el resto de one&one-s.
Hace un rato la inseguridad, el cabreo conmigo misma me provocaban mareos, que mi cabeza girase y me sintiese flotar, a punto de caer físicamente.
No he caído. Sigo aquí.
Y ya no me mareo, de momento.
Si vuelve el remolino, habrá que volver a trabajar para superarlo...

martes, 29 de diciembre de 2009

Fragmentos de La Selección Erótica

Colección de artículos de José Ortega y Gasset:

"¿Cuál ha sido el tipo de mujer preferido en España (...) se trata de una cuestión sobremanera importante, y es incomprensible que ella (...) no sean más frecuentemente tratadas. Se discute largamente una ley financiaera (...) en cambio, no se comentan ni analizan las tendencias sentimentales (...) Y, sin embargo, del tipo de mujer predominante dependen, en no escasa medida, las instituciones políticas. Es ciego quien no encuentra una estrecha relación entre el Parlamento español de 1910, por ejemplo, y el tipo de mujer que los políticos de entonces habían alojado en su domesticidad. Yo quisiera escribir sobre todo esto, aún previendo que habré de errar en las nueve décimas partes de mi juicio. Pero este sacrificio de equivocarse lealmente es casi la única virtud pública que el escritor, como tal, puede ofrecer a sus convecinos. Lo demás son vanos gestos (...) (Desde hace diez años, muchos escritores españoles buscan en la política el pretexto para no ser inteligentes)

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En estas líneas, y todas escritas en el mismo bloque de párrafos, en el mismo artículo como se ve, Ortega traza pinceladas profundas de lo que han sido tres pensamientos constantes en mi vida.
La importancia del amor en el mundo. Él, en sus Estudios sobre el Amor, en esta parte final, lo focaliza en la mujer, en la "amada". Siempre he sostenido, más para mis adentros y mis intimidades cercanas, que el amor es una de las grandes fuerzas que mueven el mundo pero no reflexionado en términos tanto románticos como desde el individuo social que es el ser humano. Me encuentro, un poco tardíamente con la edad que ya tengo, con un pensador de primer orden pensando, ensayando, devanándose los sesos sobre todo ello. Sin leer mucha filosofía, mi poca experiencia vital me llevaba por la senda que hace mucho Ortega abrió. Sosiega mi alma leerlo.

Y la sosiega por el amor, por el papel que reconoce a la mujer, y ahora toca mencionarlo, porque "este sacrificio de equivocarse lealmente es casi la única virtud pública que el escritor". Siempre creí muy razonable, muy de tener los pies en la tierra, de guiarse por el sentido común, esto de equivocarse lealmente. Mi meta es poder hacerlo como escritora, y no hacerlo como escritora, esto es, poder llegar a tí, lector, me equivoque mil veces y acierte otras mil.

Por último: "buscan en la política el pretexto para no ser inteligentes". Ya Ortega vivia en un España donde se certificaba, se respiraba, se conocía la política, se asumía como el "pretexto para no ser inteligentes", el perfecto huerto de la mediocridad. La política siempre en minúsculas, empequeñida, anulada como herramienta indispensable para progreso de la sociedad. Vamos, como se vive la política ahora en esta sociedad española "de ahora".

Estoy en ello. Estoy en pensarme pensando en todo ello, y en más, en mucho más... lo bueno es que me moriré habiendo descubierto y esperando descubrir, a otros "ortegas" personas, personajes, sociedades, situaciones.. lo que libera el saber... felicidad...

domingo, 20 de diciembre de 2009

Divagar y crear

mi propio vehículo... de exp... resarme... pensar... respirar... pensar... y más... articular... reflexionar... saber... NO saber... ni conocer... para acumular... saber y conoc... imiento... interrogarse... aprender.... voluntad... de... saber... conocer...

Procesos... de la voluntad... del... conocimiento...

Ellos y yo,
Ellos en mí... individuo... voluntario.... rioso... tenacidad...
Querer.... CONOCIMIENTO... conociendo... ignorando...